Equipo deTareas propone soluciones prácticas a la crisis del medio ambiente en los países en desarrollo
17 de enero de 2005, Nueva York — A nivel mundial, durante los últimos decenios el volumen de agua disponible para las personas ha disminuido drásticamente, actualmente la contaminación del agua causa la muerte de 2,2 millones de personas por año, se registra un exceso de pesca entre más del 75 por ciento de las poblaciones de peces y el aumento del nivel del mar causado por el calentamiento atmosférico podría desplazar a decenas de millones más. Todas estas crisis afectan más gravemente a los pueblos pobres de los países en desarrollo y están entre los muchos problemas ambientales que colectivamente constituyen un obstáculo significativo para la reducción de la pobreza.
No obstante, estas crisis pueden resolverse si los gobiernos nacionales y la comunidad internacional ponen en marcha intervenciones especiales para ordenar el medio ambiente, fomentar cambios estructurales e incorporar las cuestiones del medio ambiente en todas las políticas sectoriales, afirma el Equipo de Tareas sobre sostenibilidad del medio ambiente del Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas.
El informe del Equipo de Tareas sobre la sostenibilidad ambiental, Medio ambiente y bienestar humano: una estrategia práctica, es parte de un plan de acción mundial pormenorizado de lucha contra la pobreza, la enfermedad y la degradación del medio ambiente en el mundo en desarrollo. El Equipo de Tareas sobre sostenibilidad del medio ambiente estuvo dirigido por la Sra. Yolanda Kakabadse Navarro, Presidenta de la Unión Mundial para la Naturaleza (IUCN), el Dr. Jeff McNeely, Jefe de Científicos de la IUCN y el Profesor Don J. Melnick, Director Ejecutivo y fundador del Center for Environmental Research and Conservation (CERC).
“Se necesitan importantes actividades mundiales y nacionales para fomentar el establecimiento de tecnologías favorables al medio ambiente en las esferas de la energía, el transporte, la gestión de los recursos hídricos y la agricultura”, señala el informe. “Debe incrementarse significativamente la inversión pública directa para las investigaciones conexas”.
Entre las recomendaciones del Equipo de Tareas para el mejoramiento de la gestión del medio ambiente figuran las siguientes:
- Reducir el impacto adverso de la agricultura sobre el medio ambiente por medio de técnicas agrícolas sostenibles, la regeneración de los suelos empobrecidos y la protección del hábitat natural en la cercanía de las explotaciones agrícolas.
- Reducir la destrucción forestal alentando formas legítimas de realizar actividades que generen ingresos basadas en la conservación de bosques sanos. Esto puede lograrse parcialmente encauzando el espíritu empresarial de quienes cosechan productos agrícolas, incluidos leñadores, talladores de madera y cazadores, hacia prácticas rentables y sostenibles.
- Mejorar los recursos de agua dulce mediante una mejor utilización del agua en la agricultura, establecer y aplicar metas de reducción de la contaminación de aguas subterráneas y superficiales, establecer niveles adecuados del caudal de los ríos y controlar las especies invasivas.
- Prevenir el agotamiento de las pesquerías marinas mediante sistemas de gestión sustentados en la investigación y definidos en colaboración con los pescadores locales y el establecimiento de una red de reservas marinas protegidas.
- Abordar los problemas de salud causados por la contaminación del aire y el agua por medio de iniciativas que reduzcan la exposición a productos químicos tóxicos y centren la atención en los niveles de monóxido de carbono, plomo, dióxido de nitrógeno, partículas, dióxido de azufre, ozono y metano en la atmósfera.
- Luchar contra el cambio climático, adoptando la meta de estabilizar la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera en 450-550 ppm de dióxido de carbono equivalente. Debe asignarse prioridad a las inversiones en tecnologías de energía y transporte sostenibles respecto del medio ambiente y eficientes en función de los costos.
Los cambios estructurales en las instituciones y políticas que guíen las actividades de gestión ambiental deberían incluir lo siguiente:
- Fortalecer las instituciones y la gobernanza: Debe contratarse y capacitarse a expertos en medio ambiente, y financiarse adecuadamente los organismos que se ocupan de cuestiones ambientales.
- Corregir las fallas y distorsiones del mercado: Por ejemplo, podrían efectuarse pagos por actividades que mejoran los ecosistemas, eliminarse los subsidios que alientan actividades perjudiciales al medio ambiente y establecerse reglamentaciones comerciales que promuevan prácticas legítimas y sostenibles, como la silvicultura sostenible.
- Mejorar el acceso a los conocimientos científicos y técnicos, y su utilización: Los países pobres necesitan mejores herramientas científicas y tecnológicas que les permitan actuar sobre la base de la comprensión de la situación imperante. Asimismo, puede utilizarse la financiación pública, los convenios de compra y otros mecanismos para promover el desarrollo de innovaciones favorables al medio ambiente.
El Equipo de Tareas tuvo en cuenta la importancia de las sostenibilidad del medio ambienten en relación con el cumplimiento de los compromisos asumidos en 2000 en la Cumbre del Milenio, en que los dirigentes mundiales acordaron dar prioridad a la lucha contra la pobreza en los países en desarrollo, en todos sus aspectos. La Cumbre inspiró los Objetivos de Desarrollo del Milenio, que se basan en el reconocimiento de que, de la salud al medio ambiente, de la educación a la igualdad entre los géneros, las cuestiones del desarrollo, cada vez más numerosas, no pueden abordarse exclusivamente dentro de las fronteras de un solo país.
El Equipo de Tareas sobre la sostenibilidad ambiental es parte del Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas, establecido en 2002 por el Secretario General de las Naciones Unidas con el mandato de formular un plan de acción práctico para que los países en desarrollo pudieran alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio y revirtieran la pobreza absoluta, el hambre y la enfermedad que afectan a miles de millones de personas. Dirigido por el Profesor Jeffrey D. Sachs, el Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas es un órgano asesor independiente, que presentó sus recomendaciones definitivas en enero de 2005.
El Equipo de Tareas sobre la sostenibilidad ambiental es uno de los 10 Equipos de Tareas del Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas, integrados por unos 265 expertos de todo el mundo, incluidos parlamentarios, investigadores y científicos, encargados de la formulación de políticas, representantes de la sociedad civil, organismos de las Naciones Unidas, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y el sector privado. La labor encomendada a los Equipos de Tareas del Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas fue diagnosticar las limitaciones fundamentales que se oponían al logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y presentar recomendaciones para superar los obstáculos a que hacen frente los países, y así retomar la senda para alcanzarlos antes de 2015. |