Grupo de Expertos del Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas formula un plan de lucha contra la enfermedad que causa la muerte de millones de personas pese a la existencia de tratamientos eficaces
17 de enero de 2005, Nueva York — La epidemia mundial de tuberculosis se cobra 2 millones de vidas por año y en algunas partes del mundo la situación está empeorando. La tuberculosis es la principal causa de muerte relacionada con el SIDA, y en algunas partes de África el 75 por ciento de las personas infectadas con el VIH también padecen tuberculosis. Esta epidemia puede contenerse.
Según el Equipo de Tareas sobre el VIH/SIDA, el paludismo, la tuberculosis, y sobre el acceso a medicamentos esenciales del Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas existe un programa mundial eficaz de tratamiento de la tuberculosis. Se necesita un vigoroso y rápido impulso para llevar la solución a las comunidades pobres de los países en desarrollo.
Hoy se presentó Realizar inversiones en estrategias para invertir la incidencia global de la tuberculosis, el informe final del Grupo de Trabajo sobre la tuberculosis del Equipo de Tareas, que es parte de un plan de acción mundial de lucha contra la pobreza, la enfermedad y la degradación del medio ambiente en el mundo en desarrollo. El Grupo estuvo dirigido por el Dr. Jaap Broekmans, Director de la Royal Netherlands Tuberculosis Association (KNCV). Éste encabezó un equipo de expertos en tuberculosis de todo el mundo que durante los dos últimos años estudiaron la naturaleza de la epidemia y los aspectos prácticos de las intervenciones satisfactorias. El equipo considera que, con suficiente apoyo nacional e internacional sostenido, las medidas propuestas constituyen un plan para reducir a la mitad las infecciones de tuberculosis y las muertes que causa para 2015.
“La lucha contra la tuberculosis se basa en la interrupción de su transmisión mediante la detección y la cura rápidas de los casos infecciosos”, se afirma en el informe. “Afortunadamente existe una estrategia internacional reconocida, el tratamiento de observación directa y corta duración, que es sumamente eficaz”.
El tratamiento de observación directa y corta duración contra la tuberculosis ha demostrado ser eficaz en todo el mundo y la tasa de tratamiento con éxito ha superado el 80 por ciento en los lugares en que se ha aplicado. Su principal deficiencia, según el Grupo de Trabajo, es que las comunidades pobres en que la incidencia de la tuberculosis es más elevada aún no han cosechado los beneficios del tratamiento. Hay un fuerte consenso entre todos los Equipos de Tareas del Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas relacionados con la salud de que las iniciativas para obtener un incremento de escala en el tratamiento de las principales enfermedades graves deben inscribirse en el marco de las actividades más amplias de fortalecimiento de los sistemas de salud a nivel de distrito y el mejoramiento del acceso a éstos.
El Grupo de Trabajo sobre la tuberculosis ha formulado un plan para contener la tuberculosis que incluye medidas concretas para revertir la epidemia, entre ellas las siguientes:
- Brindar acceso generalizado a la atención de alta calidad de la tuberculosis por medio del tratamiento de observación directa y corta duración: La aplicación de esta estrategia demanda la consagración gubernamental a actividades de lucha contra la tuberculosis, diagnóstico mediante microscopía de frotis de esputo, un régimen de tratamiento normalizado de 6 a 8 meses con terapia de observación directa al menos durante los dos primeros meses, el suministro ininterrumpido de medicamentos antituberculosos y un sistema de registro e informes normalizado.
- Abordar la emergencia de la tuberculosis vinculada con el VIH ahora: Las alianzas destinadas a contener la tuberculosis y el VIH/SIDA deben incrementar su colaboración inmediatamente para aplicar una estrategia ampliada de lucha contra la tuberculosis vinculada con el VIH. Ésta consiste en la aplicación plena del tratamiento de observación directa y corta duración y el tratamiento preventivo de la tuberculosis conjuntamente con la prevención y el tratamiento del VIH.
- Acelerar el desarrollo de drogas, vacunas y métodos de diagnóstico, que se necesitan con urgencia: El futuro de la lucha avanzada contra la tuberculosis reside en el desarrollo de nuevas herramientas. Las alianzas público-privadas son decisivas para este proceso, y se necesitan más inversiones en todas las categorías de investigación de la tuberculosis.
- Apoyar el plan mundial para detener la tuberculosis: La Asociación Mundial Alto a la Tuberculosis ha progresado enormemente en lo que hace al mejoramiento del acceso a las drogas contra la tuberculosis, el incremento de recursos para contener esta enfermedad, la coordinación de la asistencia técnica, la promoción de los enfoques para la lucha contra la tuberculosis vinculada con el VIH y el apoyo a nuevas asociaciones público-privadas.
- Detener la propagación de la tuberculosis reacia a la medicación: Los programas de tratamiento de observación directa y corta duración eficaces deben ampliarse para minimizar la aparición de mayor resistencia a las drogas, y deben formularse nuevas pautas de tratamiento y estrategias de suministro para pacientes de tuberculosis reacia a los medicamentos.
- Asegurar que todos los prestadores de atención primaria de la salud brinden servicios de alta calidad contra la tuberculosis: Es posible obtener beneficios rápidos en materia de cobertura y atención si los programas nacionales de lucha contra la tuberculosis están asociados a todas las instituciones y proveedores públicos y privados.
La lucha contra la tuberculosis es fundamental si hemos de cumplir los compromisos asumidos en 2000 en la Cumbre del Milenio, en que los dirigentes mundiales acordaron dar prioridad a la lucha contra la pobreza en los países en desarrollo, en todos sus aspectos. La Cumbre inspiró los Objetivos de Desarrollo del Milenio, que se basan en el reconocimiento de que, de la salud al medio ambiente, de la educación a la igualdad entre los géneros, las cuestiones del desarrollo, cada vez más numerosas, no pueden abordarse exclusivamente dentro de las fronteras de un solo país.
La estrategia del Grupo de Trabajo para intensificar la lucha contra la tuberculosis es parte del Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas, establecido en 2002 por el Secretario General de las Naciones Unidas con el mandato de formular un plan de acción práctico para que los países en desarrollo pudieran alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio y revirtieran la pobreza absoluta, el hambre y la enfermedad que afectan a miles de millones de personas. Dirigido por el Profesor Jeffrey D. Sachs, el Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas es un órgano asesor independiente, que presentó sus recomendaciones definitivas en enero de 2005.
El Grupo de Trabajo sobre la tuberculosis es parte del Equipo de Tareas sobre el VIH/SIDA, el paludismo, la tuberculosis, y sobre el acceso a medicamentos esenciales, uno de los 10 Equipos de Tareas del Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas, integrados por unos 265 expertos de todo el mundo, incluidos parlamentarios, investigadores y científicos, encargados de la formulación de políticas, representantes de la sociedad civil, organismos de las Naciones Unidas, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y el sector privado. La labor encomendada a los Equipos de Tareas del Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas fue diagnosticar las limitaciones fundamentales que se oponían al logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y presentar recomendaciones para superar los obstáculos a que hacen frente los países, y así retomar la senda para alcanzarlos antes de 2015. |