Aunque el Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas centra sus evaluaciones en las necesidades en relación con la AOD en estimaciones a nivel de los países de la asistencia requerida para conseguir los Objetivos, lo hacemos en el contexto de la meta internacional establecida de larga data por los países desarrollados de proporcionar el 0,7 por ciento de su ingreso nacional como AOD. En 2005 se cumplirán 35 años desde que esa meta fue proclamada por primera vez en 1970 por Estados Miembros de las Naciones Unidas en una resolución de la Asamblea General:
En reconocimiento de la especial importancia de la función que solamente puede desempeñar la asistencia oficial para el desarrollo, una parte importante de las transferencias de recursos financieros a los países en desarrollo debe proporcionarse en forma de asistencia oficial para el desarrollo. Cada uno de los países económicamente adelantados incrementará gradualmente su asistencia oficial para el desarrollo prestada a los países en desarrollo y se esforzará lo mejor posible por alcanzar un mínimo neto del 0,7 por ciento de su producto interno bruto a precios del mercado para mediados del decenio.
Este primer plazo ya pasó. Tras haber caído del 0.51 por ciento como proporción del PNB de los donantes en 1960 a 0,33 por ciento en 1970, la asistencia oficial para el desarrollo alcanzó el 0,35 por ciento en 1980. Para 1990 se ubicaba en 0,34 por ciento y en 2002 descendió a 0,23 por ciento, el mismo año en que la meta del 0,7 fue reconfirmada por todos los países en el Consenso de Monterrey.
Hasta ahora, solamente cinco países han cumplido o rebasado la meta del 0,7 por ciento: Dinamarca, Luxemburgo, Noruega, Países Bajos y Suecia. Ahora bien, en los dos últimos años otros seis países se han comprometido a respetar un calendario específico para conseguir la meta antes del año 2015: Bélgica, España, Finlandia, Francia, Irlanda y el Reino Unido. Esto significa que casi la mitad de los Estados que forman parte del Comité de Asistencia para el Desarrollo de la OCDE han fijado ahora un calendario firme para alcanzar la meta del 0,7 por ciento. El Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas insta a todos los países desarrollados a que cumplan el compromiso de Monterrey y “adopten medidas concretas para dedicar el 0,7 por ciento”. Recalcamos que la adopción de “medidas concretas” exige un calendario específico para alcanzar el 0,7 por ciento y, más específicamente, un calendario antes de 2015, que es el año fijado para la consecución de los ODM.
La combinación de la meta del 0,7 por ciento y de los ODM es importante. Como el presente informe señala, la nuestra es la primera generación en la que el mundo puede reducir a la mitad la pobreza extrema dentro del marco del 0,7 por ciento. En 1975, cuando la economía mundial donante tenía aproximadamente la mitad de sus dimensiones actuales, los Objetivos hubieran requerido mucho más que el 1 por ciento del PIB de los donantes. Hoy día, después de dos decenios y medio de crecimiento económico sostenido, los Objetivos son perfectamente asequibles. No se necesitan nuevas promesas. Lo único que se necesita es que se respeten los compromisos ya contraídos. |