Fuente: de Rato y Figaredo, 2004.
En un reciente documento de opinión publicado en toda África, el Director Gerente del FMI, Sr. Rodrigo de Rato y Figadero, describía por qué los países desarrollados tenían la mayor responsabilidad por el apoyo prestado a los países en desarrollo a fin de alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
“Si queremos alcanzar los Objetivos del Milenio, la máxima responsabilidad recaerá inevitablemente en las economías adelantadas, que tienen una labor dual: en primer lugar, tienen que hacer frente a sus compromisos de prestar niveles más altos de asistencia, siempre que sea posible a título de subvención. Las actuales corrientes de asistencia son insuficientes, imprevisibles y a menudo no están coordinadas entre los donantes. Una mejor coordinación y compromisos que se extiendan a lo largo de varios años son factores fundamentales para conseguir que la asistencia para el desarrollo sea más eficaz.
“En segundo lugar, los países desarrollados tienen que mejorar el acceso a sus mercados para las exportaciones de los países en desarrollo y tienen que eliminar las subvenciones que distorsionan el comercio. Los acuerdos marco alcanzados el pasado mes de julio en la Organización Mundial del Comercio son oportunos y colocan de nuevo en el buen camino a la Ronda de Doha. Esto ha de ir seguido por un progreso resuelto a mantener el impulso alcanzado y a conseguir los objetivos del programa de Doha para el desarrollo. En la actividad que han de desarrollar para conseguirlo, tanto los países ricos como los países pobres tienen responsabilidades en lo que se refiere a la integración más completa de los países en desarrollo en el sistema comercial mundial.”
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