En cada país, la estrategia de reducción de la pobreza basada en los ODM necesita determinar las medidas prácticas y concretas necesarias para alcanzar los Objetivos. Afortunadamente, esas medidas son ya conocidas. Por ejemplo, sabemos de qué forma se evita que las madres fallezcan durante el embarazo y el parto. Sabemos cómo animar a las niñas a matricularse y a completar un ciclo completo de enseñanza básica. Sabemos cómo triplicar las cosechas de maíz en África. Sabemos cómo suministrar a clínicas y hospitales electricidad sin interrupciones. Y sabemos cómo aumentar la cobertura arbórea en las zonas deforestadas. Lo mismo se puede decir respecto de los demás Objetivos. Los equipos de tareas del Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas describen esas inversiones y políticas de eficacia probada con mucho detalle en sus informes, que constituyen un complemento esencial del presente informe.
A primera vista, la lista de lo que se necesita parece muy larga. La lucha contra el hambre, por ejemplo, requiere que se adiestre a los campesinos, que se les facilite fertilizantes, que se mejoren las carreteras y los medios de transporte, que se gestione con más efectividad el abastecimiento de agua, que se proporcione buena nutrición, y otras muchas cosas. Hay listas comparables en el caso de la salud, la educación, el agua, el saneamiento, la gestión del medio ambiente, y otras esferas de inquietud. Poner en práctica toda la gama de intervenciones y políticas necesarias llevará tiempo y afectará a muchos sectores. Afortunadamente, nos quedan 10 años para alcanzar los Objetivos. Ese plazo es suficiente en la mayor parte de los países, si no en todos, pero tenemos que empezar ya a trabajar en el año 2005.
A los países en desarrollo les es posible empezar a poner en práctica inmediatamente algunos elementos de ese conjunto y presenciar, dentro de tres o quizá menos años, resultados sorprendentes. Aunque disten mucho de tener un carácter integral, algunas Quick Wins (actividades “de ganancia rápida”) pueden aportar beneficios vitales para el bienestar de millones de personas y poner a algunos países en el camino hacia los Objetivos. Con recursos adecuados, las Quick Wins incluyen:
- Eliminar gastos escolares y de uniforme para lograr que todos los niños, especialmente las niñas, no queden fuera de la escuela por la pobreza de sus familias. Los ingresos perdidos deberían reemplazarse con fuentes más equitativas y eficaces de financiación, incluida la asistencia de donantes.
- Proporcionar a los campesinos empobrecidos de África subsahariana una posibilidad asequible de reponer el nitrógeno y otros nutrientes del suelo.
- Proporcionar almuerzos escolares gratuitos a todos los niños utilizando alimentos de producción local, con raciones para llevar a casa.
- Formular programas de nutrición comunitarios que apoyen el amamantamiento, brinden acceso a alimentos complementarios de producción local y, en los casos en que sea necesario, proporcionen suplementos de micronutrientes (especialmente zinc y vitamina A) a mujeres embarazadas o en período de lactancia y niños de menos de cinco años de edad.
- Organizar anualmente campañas antiparasitarias periódicas para todos los niños que van a la escuela en zonas afectadas, a fin de mejorar los resultados en materia de salud y educación.
- Adiestrar a grandes números de trabajadores de los poblados en materia de salud, agricultura e infraestructura (en programas de un año) para que haya conocimientos técnicos básicos y servicios en las comunidades rurales.
- Distribuir en forma gratuita velos de buena calidad tratados con insectividas, para los lechos de todos los niños de zonas en que haya paludismo endémico, a fin de reducir decisivamente la carga de dicha enfermedad.
- Eliminar las tarifas de empleo de los servicios de salud básica en todos los países en desarrollo, financiados con mayores recursos nacionales y de donantes para la salud.
- Aumentar el acceso a servicios e informaciones sobre salud sexual y reproductiva, incluidos servicios e informaciones sobre planificación familiar y utilización de anticonceptivos, y eliminar las actuales deficiencias de financiación para suministros y logística.
- Aumentar la utilización de combinaciones de medicamentos de eficacia demostrada para tratamiento del SIDA, la tuberculosis y el paludismo. En el caso del SIDA, eso incluye la finalización con éxito de la iniciativa 3x5 para aportar medios antirretrovirales a tres millones de personas para 2005.
- Destinar fondos a la financiación de la mejora de tugurios en comunidades y asignar terrenos públicos sin utilizar para viviendas de bajo costo.
- Proporcionar acceso a la electricidad, el agua, el saneamiento e Internet para todos los hospitales, escuelas y otras instituciones de servicio social utilizando generadores independientes alimentados con gasóleo, paneles solares u otras tecnologías apropiadas.
- Reformar y hacer cumplir legislación que garantice derechos de propiedad y sucesión a las mujeres.
- Iniciar campañas nacionales para reducir la violencia contra la mujer.
- Establecer en cada país una oficina de asesoría científica para el presidente o el primer ministro, a fin de consolidar el papel de la ciencia en la formulación de políticas nacionales.
- Potenciar a la mujer para que desempeñe un papel central en la formulación y supervisión de estrategias de reducción de la pobreza basadas en los ODM.
- Proporcionar apoyo a nivel comunitario para plantar árboles a fin de obtener nutrientes para el suelo, madera para leña, sombra, piensos, protección de la divisoria hídrica, protección contra el viento y madera de construcción.
Las mencionadas Quick Wins no son las únicas intervenciones necesarias para conseguir los Objetivos, sino solamente las intervenciones que poseen un altísimo potencial de efectos a corto plazo y que se pueden poner en práctica inmediatamente. Hay otras intervenciones más complicadas que llevarán un decenio de esfuerzos o cuyos beneficios son tardíos. El mundo no puede permitirse el lujo de que transcurra otro año sin invertir en esas estrategias sencillas y de eficacia probada.
Es necesario integrar las Quick Wins en el marco de política de inversiones a plazo más largo de la estrategia de reducción de la pobreza basada en los ODM. El Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas de las Naciones Unidas ha identificado “prácticas óptimas” en siete esferas de inversión y normativa que son fundamentales para la consecución de los Objetivos. El Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas ha elaborado también un manual de prácticas óptimas para la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio ( Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas 2005n). A continuación se indican las siete principales esferas de inversión y normativa.
Desarrollo rural: aumento de la producción alimentaria y de los ingresos
Los pequeños agricultores y sus familias constituyen quizá la mitad de la población mundial que vive en condiciones de hambre crónica, proporción que es aún mayor en el África subsahariana. A menudo, esos agricultores no tienen acceso a la reposición de nutrientes para el suelo, como los fertilizantes químicos (mapa 5) y las técnicas agroforestales. La consecuencia de ello es que el rendimiento de sus cosechas queda reducido considerablemente. Recomendamos que se incremente su productividad mediante una “Revolución Verde africana en el siglo XXI” a fin de proporcionarles nutrientes para el suelo y tecnologías conexas. También se necesitan inversiones que aumenten el acceso rural al transporte, la información y las comunicaciones, agua potable, saneamiento, energía moderna, y agua apta para la agricultura y pequeñas y medianas empresas relacionadas con la agricultura. Todo esto puede –y debe– hacerse en forma sostenible desde el punto de vista ambiental.
Desarrollo urbano: promoción de puestos de trabajo, mejoramiento de los tugurios y elaboración de alternativas a la nueva formación de tugurios
El conjunto de intervenciones debe incluir el mejoramiento de la seguridad de la tenencia para los habitantes de tugurios, el apoyo a los esfuerzos desarrollados por los propios pobres a fin de construir viviendas nuevas decentes, el fortalecimiento de la planificación urbana con una fuerte participación comunitaria y especialmente de las mujeres, la expansión de servicios fundamentales de infraestructura urbana, la reducción de la contaminación del aire y el agua, y la promoción de zonas de inversión especiales para atraer a empresas privadas y para promover las empresas indígenas. Una de las finalidades centrales debe ser el fortalecimiento de las capacidades operativas de los gobiernos locales, organizaciones no gubernamentales (ONG), las organizaciones femeninas y otros grupos de la sociedad civil, así como su inclusión en la formulación de políticas nacionales idóneas.
Sistemas de salud: logro del acceso universal a los servicios esenciales
La mejor manera de llevar a cabo las intervenciones en materia de salud es hacerlas a través de un sistema integrado de salud por distritos, centrado en la atención primaria y en hospitales de remisión de primer grado, adoptando medidas especiales para conseguir que el sistema de salud llegue a todos los grupos de la población, incluidos los pobres y los marginados. El número de médicos y la cobertura de tratamiento antirretroviral en el caso del VIH/SIDA son bajísimos en los lugares más afectados por enfermedades endémicas (mapas 6 y 7). Las políticas e inversiones prácticas para un sistema eficaz de salud incluyen la prestación de suministros adecuados de medicamentos esenciales, la instalación de clínicas y laboratorios, el fortalecimiento de los sistemas de gestión, y la capacitación y conservación de trabajadores de salud motivados y competentes. Otras medidas de importancia crítica son la eliminación de las tarifas de utilización para los servicios de salud esenciales, el mejoramiento de la educación comunitaria en materia de salud, la promoción de cambios de comportamiento, y la participación de las comunidades en la adopción de decisiones y la prestación de servicios. Existe un consenso cada vez mayor a nivel internacional, por ejemplo, sobre la necesidad de que los trabajadores comunitarios reciban capacitación que les permita reconocer y tratar casos de diarrea, neumonía y paludismo en niños. Para que la planificación y gestión de los sistemas de salud a nivel de los distritos sea eficaz se requiere un sistema integrado de supervisión, vigilancia y evaluación.
Educación: logro de una enseñanza universal primaria, una enseñanza posterior a la primaria ampliada y una enseñanza superior ampliada
Los gobiernos deben conseguir que cada niño o niña complete una enseñanza básica de buena calidad, que una proporción sustancial complete también la enseñanza posterior a la primaria y que un número considerable pase a la enseñanza terciaria, a más tardar en el año 2015. En muchos países, ello requerirá una transformación política encaminada a apoyar una sociedad inclusiva e igualitaria, así como la modificación de los incentivos institucionales y políticos que actualmente entorpecen el funcionamiento de los sistemas escolares. Para comenzar, los gobiernos deben crear y fortalecer normas y derechos que permitan que sus escuelas locales sean responsables ante los padres y las comunidades; mejorar el contenido, la calidad y la pertinencia de los programas de estudio al mismo tiempo que se eliminan las discriminaciones por motivos de género; construir escuelas y capacitar a profesores cuando sea necesario; eliminar los gastos de matriculación en escuelas primarias, e instituir incentivos especiales para poder llegar hasta los niños vulnerables que no asisten a la escuela. Los gobiernos deben reconocer también a las organizaciones de la sociedad civil como legítimas participantes en los debates acerca del sistema educativo.
Igualdad de géneros: esforzarse por superar todo prejuicio persistente basado en el género
Las intervenciones concretas encaminadas a luchar contra las desigualdades debidas al género deben ser parte intrínseca de todas las operaciones basadas en los ODM. Deben ocuparse también de retos sistémicos, como la protección de derechos en materia de asesoramiento sexual y salud reproductiva (con inclusión del acceso a la información y a servicios de planificación familiar), la igualdad de acceso a factores económicos como la tierra y el crédito, un mayor número de niños que completan la escuela primaria y un mayor acceso a la enseñanza posterior a la primaria en el caso de las niñas, igualdad de oportunidades en el mercado laboral, libertad respecto de la violencia, y una mayor representación en todos los niveles de gobernanza. Una medida esencial para ocuparse de todos esos retos sistémicos es la recopilación de datos desglosados por género a fin de supervisar los progresos efectuados.
Medio ambiente: esfuerzos por mejorar la gestión de los recursos
Los países deben integrar estrategias ambientales en todos los sectores normativos, promover inversiones directas en la gestión ambiental, promover reformas reglamentarias y de mercado para reducir la degradación ambiental, y mejorar la supervisión ambiental. En cada una de esas esferas de intervención, los países tendrán que tener en cuenta su creciente necesidad de adaptarse al cambio climático. Como ejemplos de inversiones directas en la gestión ambiental cabe mencionar la repoblación forestal, el tratamiento de aguas residuales, la reducción de la contaminación química y la conservación de ecosistemas de importancia crítica. Las estrategias bien concebidas para los distintos sectores, entre ellos la agricultura y los servicios de infraestructura, pueden utilizar las evaluaciones de las repercusiones estratégicas para reducir al mínimo las consecuencias ambientales negativas. La supresión de subvenciones perjudiciales para el medio ambiente puede mejorar más la gestión ambiental.
Ciencia, tecnología e innovación: consolidación de las capacidades nacionales
Las estrategias sostenibles basadas en los ODM requieren la consolidación de aptitudes e instituciones indígenas para adelantar en ciencias, tecnología e innovación. Entre las medidas prácticas para mejorar la capacidad científica de un país figuran la creación de órganos consultivos científicos para el gobierno nacional, la ampliación de las facultades de ciencias y técnicas en universidades y escuelas politécnicas, el fortalecimiento de aspectos relativos al desarrollo y a las empresas en los programas de estudio de ciencias y tecnología, la promoción de oportunidades comerciales en la ciencia y la tecnología y la promoción del desarrollo de la infraestructura como proceso de aprendizaje de la tecnología.
Interdependencia entre las esferas de inversión
Cada una de estas esferas de inversión depende de las demás. Para conseguir un Objetivo determinado, no basta con ocuparse sencillamente del correspondiente sector3. A la inversa, la mayor parte de las intervenciones repercuten en varios ODM. Por ejemplo, la reducción de la desigualdad de género es esencial para reducir el hambre, para contener el VIH/SIDA, para promover la sostenibilidad ambiental, para mejorar los tugurios, y para reducir la mortalidad infantil y de niños menores de cinco años. Un acceso expedito al agua limpia, electricidad y carburantes modernos para cocinar y para la calefacción es esencial para conseguir que funcionen las clínicas y los hospitales, para reducir las cargas que pesan en la mujer y en las niñas a fin de que éstas puedan dedicarse a actividades económicas productivas y puedan asistir a la escuela, etcétera. La consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, por lo tanto, depende de que se lleve a cabo un ambicioso plan de acción intersectorial. Hay que tener esto en cuenta cuando se evalúen las prioridades de los ODM respecto
de un país o una región (recuadro 5). |